COMO EL FILO DE LA ESPADA

 

Hay seres especiales que aparecen de la nada en tu vida, uno de ellos apareció en la mis vertido de samurái con un “katana” en la cintura, caminando por la avenida Van Nuys en Los Angeles California en busca de una tienda de arquería vimos un letrero enorme afuera de un local pequeño, “Aikido”, siendo amante del arte maravilloso de O Sensei Hueshiba nos metimos a contemplar las evoluciones de una docena de cintas negras bajo las órdenes de un hombre viejo con cicatrices en el rostro, japonés tradicional de gesto frio y ojos penetrantes “can I help you” nos dio informes y al siguiente día compre un hakama y retomé el arte.

Al mes el viejo maestro TAKESHI ITO me dijo “usted está muy avanzado, lo invito a las clases de los sábados, consiga un bokuto” y el sábado a las 8 am estaba formado con el boken de corazón de roble japonés, (kashi) que hoy 30 años después aun adorna mi sala, así pasamos años maravillosos bajo la tutela de este hombre hosco de más de 80 años aprendiendo la magia del movimiento y el uso de la espada, el KENJUTSU.

Había ya practicado un poco de IAIDO con maestro Takahito Seo en la ciudad de México y habíamos conocido el KENDO, pero no habíamos oído hablar del Kenjutsu, “este arte es el más antiguo, los demás son modernos” el Kenjutsu era el padre rudimentario de los demás artes de la espada, no había división, se practicaba con el BOKEN hasta ser experto y luego se pasaba a la espada, “muchos confunden los dos artes como uno solo, están equivocados, el bokuto (boken) golpea, la espada corta”.

Así mis compañeros y yo pasamos un tiempo mágico trabajando el bokuto y poco después la espada samurái, gracias a este maestro dimos muchas demostraciones de este arte en México, en 1994 en un viaje a California con mi hermano le dije “acompáñame a darle las gracias al maestro, te lo quiero presentar”…la escuela ya no estaba y el maestro había partido para siempre, el dolor de no haberlo visto por última vez hasta la fecha se siente, pero sigue presente en cada toque de espada, en cada kata y suburi que ejecutamos, y sobre todo su filosofía, “la vida es como el filo de una espada, si no sabes usarla deja heridas que matan”.

El “Kenjutsu” literalmente “técnica de la espada” está dividido en dos técnicas separadas que se confunden comúnmente, el uso del bokuto o espada de madera y el uso de la espada de acero o katana, ambas téncias aunque parecidas tienen propósitos diferentes, el bokuto o boken es para golpear, la katana es para cortar, esta pequeña diferencia separa las técnicas lo suficiente para ser consideradas sistemas aparte en su enseñanza, finalmente el modernismo llamó al uso de la espada “Iaido” o arte de desenvainar y cortar, y a la parte deportiva para golpear “Kendo”, dejando relegado el “boken jutsu” a unos pocos practicantes que hoy en día han formado de nuevo el sistema o metodología original de los samurái que era iniciar con el boken y ya con cierto dominio pasar al uso de la espada con filo.

A fin de cuentas cualquiera que sea de estas técnicas del uso de la espada de madera, la de acero o la de bambú la belleza del arte que conllevan todas es innegable y su filosofía de vida es inigualable, cualquiera que sea su práctica eleva el espíritu y fortalece el cuerpo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *