EL PEQUEÑO FUTURO DEL ARTE MARCIAL

 

Durante década hemos visto con preocupación y coraje a docenas de “instructores” de diversos artes marciales maltratar a sus pequeños alumnos, hace pocos meses escuchamos una frase de uno de ellos que derramó el vaso de nuestra paciencia, “hay que hacerlos sufrir para que aprendan a respetar”, ¿??… de verdad tú llevas a tu hijo a entrenar artes marciales para que un estúpido inflado lo trate así?, una mamá muy ofendida me pidió escribir algo al respecto “por favor enseñe a sus instructores, ni yo regaño a mi hijo así, porqué voy a permitir que un idiota lo maltrate”, bien, es cierto, sólo un idiota con problemas mentales se cree con derecho de regañar a un niño, gritarle, castigarlo o hacerlo llorar, y en casos extremos hasta golpearlo en clase, los instructores de artes marciales sólo somos empleados de las personas que nos pagan para entrenar a sus hijos, no somos sus padres ni sus dictadores, ni sus capataces ni sus reyes ni emperadores ni mucho menos sus verdugos, somos sólo maestros a quienes se nos paga para dar un entrenamiento físico emocional y mental a un pequeño en formación, no para traumarlo y convertirlo en un adulto lleno de rencor por el maltrato.

Cuando los padres llevan a su hijo a inscribirlo en una escuela de artes marciales o deportes de contacto lo que están haciendo es confiar al “maestro” la vida de su tesoro más preciado para que aprenda disciplina, defensa personal y convivencia, el “maestro” no tiene absolutamente ningún derecho sobre el niño, no tiene derecho de gritarle personalmente, los gritos en el área son de motivación, no de regaño, pero muchos instructores interpretan llenos de ego que ya tienen el poder sobre los alumnos así que adoptan el papel de dioses regañando y gritando y hasta haciendo llorar a los alumnos, esto es una cobardía y un abuso incalificable, ningún instructor tiene derecho a regañar a un niño, ni por hacer mal las cosas ni por llegar tarde ni por ningún otro motivo, el maestro está para dar cariño y conocimiento, no para llenar de mierda la vida de niños desvalidos que no pueden defenderse por ser pequeños, porque ténganlo por seguro si ese niño fuera un adulto les rompería la madre por el maltrato, pero cómo no pueden hacerlo hemos visto niños llorar de rabia e impotencia ante los regaños de un estúpido que se cree con derecho de lastimarlo sólo porque es “su maestro”, mal compañeros, eso no es ser maestro, eso es ser una mierda humana enseñando artes marciales.

Cuando lastimas el alma de un niño le dejas una cicatriz que le durará toda la vida, crecerá lleno de rencor y buscando desquitarse del maltrato que le dio su maestro, el origen del bulling está en esos abusivos que aprovechan su título de instructores para gritar y llenar de despotismo sus clases, hoy en día tengo alumnos que empezaron a entrenar conmigo en 1978 a los 5 años de edad, y 40 años después nos estiman y respetan y hay gran cariño entre nosotros porque JAMÁS hubo regaños, sólo entrenamiento y ejemplo como enseñanza, así que yo los invito a revisar hoy mismo su comportamiento y determinar qué clase de instructores son, porque de eso depende en gran medida su futuro como empresarios y su crecimiento como grandes maestros, y el cómo quedará marcada su huella en el futuro, un recuerdo de cariño o uno de odio por parte de todos aquellos a los que maltrataron.

Indudablemente el futuro del arte marcial está en sus manos, el arte marcial está deteriorado por completo gracias a las competencias comerciales sobre todo de MMA y a los “sistemas” de defensa personal sacados de la manga que enseñan técnicas fantasiosas de película, no es arte marcial, son escuelas de ego donde se enseña al alumno a ser creído y soberbio en lugar de respetuoso y cortés como enseña el verdadero arte marcial, no confundir, un adolescente a quien enseñas el camino del ego será un fracasado por todos lados y enseñará a gritos y regaños mientras los verdaderos artes marciales siguen enseñando principios fundamentales de honor y justicia, bajo esta premisa piensa bien donde llevas a tu hijo a entrenar, investiga y observa al maestro, él es la muestra de lo que se convertirá tu hijo en un futuro, quieres eso para él?.

Inscribe a tu hijo en una escuela de prestigio y con un maestro con un currículum respetable, certificado internacionalmente y que sea reconocido por su calidad humana y docente, nunca en “sistemas milagro” con maestros desconocidos e improvisados que capacitan en seis meses o modas cómo el MMA y otros parecidos, inscríbelo en un arte marcial tradicional donde además de hacer deporte estará sano y aprenderá disciplina respeto y fortaleza espiritual.

julio 29, 2018

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